DELGADOS METABÓLICAMENTE OBESOS

PONENCIA DEL CONGRESO 2009 DE OBESOLOGÍA:

¿Es usted una persona metabólicamente obesa?  

Aunque parezca extraño, existen personas que desconocen si en realidad son obesas o no. Un ejemplo de esto lo conforman los pacientes “delgados metabólicamente obesos”. Este grupo de pacientes fue reconocido originalmente hace más de 20 años por el Dr. Neil Ruderman y sus colaboradores. Los “delgados metabólicamente obesos” poseen precisamente un peso normal de acuerdo con los criterios tradicionales. Sin embargo, si se les mide el contenido de grasa corporal, ésta se encuentra paradójicamente alta.

DELGADOS METABÓLICAMENTE OBESOS

En realidad, lo que ocurre es que estas personas poseen una mayor cantidad de grasa localizada en algunas vísceras, como el hígado y en los músculos del esqueleto.  Esto conlleva a un estado de resistencia metabólica a la acción reguladora de la insulina,  que se acompaña de la presencia de valores más altos de glucemia (azúcar en la sangre), niveles más bajos de colesterol bueno, conocido como “HDL colesterol” y niveles más altos de triglicéridos (un tipo de grasa presente en la sangre). Como resultado, los pacientes “delgados metabólicamente obesos” presentan, sin saberlo, un riesgo cardiovascular y de padecer diabetes tipo 2 muy elevado, comparados con sus congéneres “delgados y metabólicamente sanos”.

Llama la atención que la mayoría de las personas “delgadas metabólicamente obesas” poseen una historia familiar en donde uno de sus padres o ambos padecen de hipertensión arterial o de diabetes.  En otras ocasiones, tienen una historia personal de bajo peso al nacer (menor de 2,5 kg);  si son mujeres, frecuentemente reportan problemas de ovarios poliquísticos.

Un rasgo clínico casi siempre presente en este grupo de pacientes es el antecedente de sedentarismo y escasa práctica de ejercicio. Los “delgados metabólicamente obesos” representan un 25 % de la población delgada. En los Estados Unidos se estima que unas 16 millones de “personas delgadas” tienen “obesidad metabólica”. Al no conocer su situación, pasan inadvertidos sin recibir asesoría médica o tratamiento alguno.

Otro grupo de pacientes lo conforman los “obesos metabólicamente sanos”.  A pesar de que estas personas poseen una gran cantidad de grasa corporal en todo el cuerpo y a nivel de su cintura abdominal, no presentan alteraciones de la sensibilidad a la insulina, de la glucemia ni de las grasas en sangre; tampoco parecen tener un perfil de riesgo cardiovascular desfavorable. Generalmente son de edad joven, no fuman, consumen poca cantidad de alcohol  y desarrollan un nivel de actividad física mayor que los “obesos metabólicamente enfermos”. En los Estados Unidos, los “obesos metabólicamente sanos”  representan casi 2/3 partes de la población obesa, esto es, unos 60 millones de habitantes aproximadamente.

La existencia de pacientes “delgados metabólicamente obesos” y de “obesos metabólicamente sanos demuestra que ni el peso ni el aspecto externo de las personas coinciden siempre con su estado de salud.

Recientemente, investigadores italianos, liderados por el Dr. Antonio di Lorenzo, han descrito un nuevo grupo de pacientes con obesidad: son personas que también tienen un peso normal, pertenecen al  sexo femenino,  sus niveles de grasa son altos pero, a diferencia de las mujeres “delgadas metabólicamente obesas”, no presentan alteraciones metabólicas de la glucemia ni de las grasas; tampoco trastornos de la sensibilidad a la insulina. El rasgo clínico dominante en este grupo de “mujeres delgadas” es la existencia de niveles elevados proteínas inflamatorias en su torrente circulatorio, como son: la Proteína C reactiva ultrasensible, la interleuquina 6, el factor de necrosis tumoral alfa y otras. Este hallazgo explica del por qué estas pacientes tienen una mayor predisposición a la enfermedad cardiovascular y a desarrollar algunos tipos de cáncer (gástrico y ovárico).  A este grupo de pacientes se les conoce como “mujeres normo pesas obesas”.

Debemos mencionar que si queremos tratar adecuadamente a estos pacientes, es necesario que el médico se familiarice con esta tipología. El profesional debe considerar en todo paciente delgado los antecedentes mencionados, sus hábitos y estilos de vida y proceder rutinariamente a estimar  en la consulta los valores de grasa corporal. En los casos sospechosos, deberá realizar otras evaluaciones  de laboratorio y, hasta donde sea posible,  solicitar la medición, mediante el uso de equipos especiales, del contenido de la grasa visceral.

Para concluir, podemos afirmar que: ” la obesidad no se pesa”  y que” si bien peso conocemos… obesidad no sabemos “.

Autor: Dr. Alex Nasillo / Médico Endocrinólogo /Director Médico del Sistema SVITA (www.svita.com.ve)   

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